Una vez en lulzgrado

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Una vez en lulzgrado

Mensaje por lenixb el Vie 9 Jun - 20:49

Por días, un ser había recorrido todos los rincones de la residencia Delouvee, buscando información a montones, Imperio, DoG, Artemis y miles de pequeños detalles eran solo un destello entre la gran lumbrera que era su intelecto, pero no era capaz de reconocer que todo el conocimiento recabado tenía un error terrible: no era el hermoso vitral prístino que imaginaba, más bien se asemejaba a un cristal con múltiples agujeros, la historia tenía sentido pero no el necesario para considerarlo perfecto, solo había una persona que podía solucionar su problema y se dirigió después de un largo análisis a hablar con él en su estudio. Al tocar la puerta y no recibir respuesta, vio a su maestro en modo hibernación detrás de su escritorio, estaba inusualmente tranquilo y no era común que hibernara sentado en su estudio, la androide pensó que no sería extraño preguntar por esta anormalidad, así que alzó levemente su voz y miró directamente la reacción de su maestro:

- Es inusual que esté hibernando en su estudio, maestro
- Tienes… razón, últimamente la etapa de sueño son especialmente dolorosas y confusas, me vi obligado a tomar pequeños periodos de hibernación para compensar el sueño deficiente – sus ojos se abren lentamente mientras emite las palabras, su mano humana aún no reacciona a sus movimientos, pareciera que sus partes biomecánicas se mueven mucho más rápido, pues indica con su mano derecha a la androide que se acerque –
- Siento oír eso, desde que se instaló la maestra en esta residencia sus ondas cerebrales han evolucionado erráticamente – busca en la base datos para corroborar la información y tras verificar la información continua hablando – dejando ese tema de lado, necesito hablar un asunto muy delicado e importante con usted
- Esto es particularmente extraño ¿Qué necesitas de mi conocimiento cuando prácticamente tienes el saber de la confederación en tus ojos?
- En efecto… de la confederación, mi interés se centra en un área mucho más específica, si entiende a que me refiero, maestro
- Pues, lo único que se me viene a la mente es algo concerniente a Imperio
- Está en lo correcto, a pesar de la gran cantidad de información que poseo siguen existiendo notables vacíos en las partes más importantes
- Aunque tu curiosidad es especialmente ávida de nuevos conocimientos, cierto saber imperial está reservado para los altos mandos y miembros eclesiásticos, pero haré lo que pueda con tus dudas
- Primera pregunta ¿a qué se refieren cuando expresan muchas variantes de la palabra “dimisión”?
- Empezó como una manera de pedir la renuncia de algún cargo, pero terminó siendo un adagio popular de los imperiales rasos
- Segunda pregunta ¿dónde está la pika sagrada?
- Por el amor de todo el lulz, no vuelvas a hacer esa pregunta, es la pérdida más dolorosa de cualquier imperial que se aprecie
- Por último, los registros nombran a un sucesor de la influencia Delouvee en Imperio, se refieren a un tal Nufth ¿quién era?
- Nufth… - sus ojos apuntan hacia el piso – hace muchos años que no escuchaba ese nombre… los registros en parte tienen razón pero no fue nada oficial, existe cierto pacto de silencio sobre los hechos relacionados con él, así que por la memoria de mis antiguos camaradas no puedo decir nada del tema… pero si deseas el conocimiento a dé lugar hay una alternativa
- ¿Cuál sería esa “alternativa”?
- En Lulzgrado, en la mansión de mis tiempos del Alto Mando, existen holograbaciones con la historia de personas que fueron relevantes para mí, si la barrera natural que utilicé para que no se perdieran sigue funcionando, deberías poder llegar ahí fácilmente
- La gran capital está en ruinas, ¿cómo va a ser fácil llegar hasta ahí?
- Eres una androide y aun así eres bastante ingenua – arregla su voz por unos instantes – el Lulz nos conecta con la santa capital, mientras más poderoso sea el usuario, más fácil es acceder desde largas distancias y en teoría, posees un poder idéntico al mío en su forma, por lo tanto puedes usar esa facilidad para llegar a ese lugar fácilmente
- ¿Cómo sería eso?
- Debajo de la residencia existe un portal de invocación que guardé por si en algún momento siento nostalgia y viajar rápidamente a la ciudad, Chuli intentó entrar a la habitación donde se encuentra, pero está bloqueada de tal manera que solo usuarios del Lulz pueden entrar, si lo utilizas para llegar cerca de la mansión, podrías viajar al lugar y encontrar lo que buscas
- Eso sería el método para entrar, pero ¿cómo volvería aquí?
- El hechizo para volver una vez que existe punto de partida puede utilizarlo hasta un acólito, así que puedo enseñarte los principios básicos y no existiría problema
- Suena innecesariamente peligroso y sinsentido, partiré ahora mismo
- Ese es el espíritu, sígueme

Ambos bajan hasta la parte subterránea de la residencia, entre las muchas habitaciones que existen, muchas de ellas usadas de bodegas, la que está más al fondo presenta una característica especial, un castillo imperial grabado en la puerta, el Canciller abre la puerta de forma normal e invita pasar a alma, dentro de la habitación solo hay una plataforma circular con grabados en imperial antiguo, Alma pregunta a su maestro por el hechizo de retorno y éste se limita a transmitir la información a su base de datos, luego señala que se pare dentro del círculo para comenzar el proceso. Cuando está preparada para partir, Lenix señala que utilice cualquier poder lulzero para que reconozca la esencia de su poder además de transmitir el último mapa de Lulzgrado conocido a la memoria de Alma para hacer más fácil el viaje, la androide dispara unas piedras a la pared con poder lulzero para activar la plataforma que se enciende en un brillo azul, según las instrucciones ella debía pensar el lugar al cual quería viajar y la plataforma la transportaría a las cercanías, mientras mejor se concentrara mayor era la probabilidad de ser transportada a una ubicación idónea y no en medio de una casa en ruinas o rodeada de homúnculos, Alma cierra sus ojos e imagina el sitio del mapa donde le gustaría llegar, de la plataforma nace un haz de luz que hace desaparecer a Alma del lugar, teletransportándola directamente a Lulzgrado.
Una mansión derruida por años de abandono, jardines donde una vez existió rebosantes formas de vida, ahora son el hogar de homúnculos sedientos de poder lulzero y una androide recién llegada admirando el paisaje y pensando detenidamente como carajos iba a entrar a ese lugar.

La situación no era la mejor, pero Alma recurrió a su base de datos para buscar una forma de luchar contra la gran cantidad de homúnculos que había alrededor de la mansión, pero tras un breve escaneo de la zona, eran relativamente pocos en comparación al resto de la ciudad, en algún manual descubrió que los homúnculos en realidad la única manera que tienen de detectar a alguien es a través del poder lulzero, es decir, no tienen otra manera de averiguar si un sujeto hostil se acerca a ellos, reconfiguró sus propias matrices para pasar a un modo focalizado en poder espiritual, aunque utilizar solo hakus sería un problema en caso de un combate real, en teoría ella sería prácticamente invisible para esas criaturas, así que especializada en la fuerza confederada y con la confianza que brindaba su conocimiento, se encaminó directamente hasta la entrada de la mansión. Caminaba por casi por al lado de los homúnculos y éstos ni siquiera la percibían, para su confianza su estratagema había funcionado y pudo llegar fácilmente a la entrada principal de la mansión, estando allí pudo darse cuenta de lo notorio que sería llegar a la habitación de su maestro, pues se podía ver incluso desde la entrada, coronada por una larga escalera de doble entrada, era posible observarla las deterioradas puertas todavía semi-abiertas, así que Alma escaneó una vez más si había alguna presencia en la mansión y al dar negativo se dirigió hacia el lugar que tanta curiosidad despertaba en ella.

El lugar era una mezcla entre habitación y estudio, prácticamente eran dos ambientes distintos en un gigantesco espacio, cerca de un escritorio con detalles de lulzonita se hallaba un estante con unos extraños aparatos grabados con diferentes etiquetas, en una de ellas se podía leer “Nufth” la tomó y tras una pequeña búsqueda supo que las propias holograbaciones tenían un método de reproducción autónomo, solo era necesario presionar en el botón central y el holograma haría el resto, así que Alma presiona suavemente el botón y reposa el dispositivo en una mesa mientras espera la proyección, el aparato comienza a emitir chirridos metálicos, el holograma resultante aunque de baja calidad es fácilmente identificable, no cabía duda que la persona hablando era Lenix Delouvee, en aquel tiempo Eluxhoro, primer comandante imperial de la Lulzcracia, podía verse en su uniforme medallas serbias y chilenas, pero por alguna razón, su voz era temblorosa y demasiado sería para el espíritu de la holograbación, el mensaje comenzó a emitir y Alma escuchó atentamente:
“Eluxhoro te vo a pegarte, comandante de Imperio, informa la situación del soldado Nufth, esta holograbación debe ser preservada para que jamás se olvide la labor de este soldado imperial, narraré la situación la cual vivió el sujeto y mi participación en la misma. Imperio a inicios de la Lulzcracia atravesaba serios problemas económicos, por lo tanto nos vimos en la necesidad de recurrir a misiones mercenarios que algunos considerarían de carácter suicida para mantener la unidad militar funcionando, el Soldado Nufth se ofreció voluntario a esta labor y formó parte de una unidad que yo lideraría. Serbia era uno de los pocos países que contrataba a locos de remate como nosotros de mercenarios, la cantidad de dinero no era para nada despreciable así que nunca rechazábamos una misión, hicimos una cantidad aproximada de 33 misiones exitosas, mi confianza en el soldado Nufth era total e incluso estaba pensando nombrarlo sucesor de la unidad mercenaria… y quizás de Imperio. En nuestra misión 34, los serbios nos encomendaron destruir una línea de fortines que impedían el paso de la división blindada hacia la frontera croata, nuestro objetivo era volar en mil pedazos ese lugar para dejar la vía expedita para su división blindada, una tarea fácil y un dinero bien ganado, eso pensé al momento de elegir ese contrato. La unidad la conformaban aparte de imperiales, unos cuantos mercenarios serbios que se sumaban a la misión como guías y otro puñado de chilenos que querían dinero fácil, la línea defensiva constaba de 10 fortines, fácilmente destruimos los 5 primeros, Nufth destruyó 3 con una rapidez increíble… pero cuando me disponía a destruir el sexto fortín… algo cayó del cielo a una velocidad tan rápida que no pude ver que era, cuando cayó a tierra ya había matado a un cuarto de mi unidad, nunca entre todos los lugares de este maldito país esperé ver a un sujeto como ese aquí, era un condenado demonio croata, la élite del país, considerados por sí solo “tanques”, ejércitos de un solo hombre y otros calificativos, contra eso nos teníamos que enfrentar.

Nunca en mi vida disparé tanto, vacié todos los cargadores que tenía a esa cosa pero parecía que mis balas rebotaban en su armadura negra, el solo con una bala podía reventar el cráneo de uno de mis hombres, era inútil decir que se refugiaran en la zona boscosa, él daba pasos que parecían saltos y los cazaba uno por uno o eso les pasó a los chilenos que huyeron despavoridos al bosque, los imperiales y serbios mantuvieron la posición, muestra indudable de su disciplina, a pesar de la adversidad, nos mantenemos firmes ante del enemigo. Mientras uno a uno de nuestros camaradas caía, Nufth tuvo la genial idea de utilizar los explosivos restantes para intentar alejar al demonio croata de aquí, así que se lanzó en una maniobra en zigzag para intentar esquivar las balas del demonio, hasta que alcanzó una distancia prudente para lanzar con su increíble fuerza el resto de las bombas, esa cosa no pudo reaccionar más rápido que la agilidad de Nufth y recibió el impacto de la explosión directamente, una nube de humo negro provenía de su dirección, eran explosivos para destruir 5 fortines, nadie podía sobrevivir a eso… o eso creíamos.
Una risa burlona se escuchó en medio del bosque cubierto de nieve,  mientras el humo se desvanecía podía ver una sonrisa en la cara de ese demonio, miró directamente a Nufth y en un parpadeo, perforó su estómago con una bayoneta acoplada a su arma, tomó del cuello al indefenso soldado y como si se tratara de un alfiletero repitió el proceso tantas veces que perdí la cuenta cuantas veces vi esa bayoneta descender en el cuerpo de Nufth, cuando se aburrió de mancillar su destruido cuerpo, miró fijamente hacia donde estaba, nunca había sentido a la muerte tan cerca como en esa oportunidad, apuntó su arma demoníaca directo a mi corazón… cuando disparó pensé que todo acabaría, pero el disparo se desvió rozando mi brazo izquierdo, no podía creer que me había salvado y buscaba con ahínco el origen de mi salvación, en el cielo pude ver a miembros de las fuerzas especiales serbias descendiendo, alguno de ellos había disparado antes y desvió el disparo del demonio croata, cuando vio a los serbios llegar saltó tan alto que parecía volar, de la misma manera que llegó, se fue.

Ya no quedaba Nufth, del cuello hacia abajo era un manojo de agujeros de tamaño variable, no había nada que rescatar, ni salvar, no había nada, uno de mis mejores y más leales soldados murió en abrir y cerrar de ojos, cuando volví a ver el cuerpo nuevamente, pude ver como rápidamente se volvía de un gris carbón, esto era totalmente anormal, lo único que causaría esto era un agente necrótico ilegal en todo el mundo, así que probablemente la bayoneta había sido imbuida con esa sustancia… ante mí, no quedaba ya absolutamente nada de Nufth, era un bosquejo gris de lo que alguna vez fue mi hombre de confianza, de pronto sentí el cuerpo muy pesado, miré mi armadura de combate y pude percatarme que había recibido un impacto del demonio pero no logró perforar, no había sentido el impacto hasta ese momento, tras de mi podía ver un reguero de mi propia sangre, vi acercarse a los comandos y antes de perder el conocimiento solo pude decir una palabra en serbio que se podía traducir como “ayuda, unidad… caída”

Ahora Alma entendía por qué no había más menciones de Nufth, el desafortunado soldado había muerto de una forma horrible, también se percató que en la habitación no existía otra referencia a una persona, aparte de libros e indumentaria imperial, en medio de sus pensamientos, siento un zumbido en su cerebro, como si alguien la estuviera llamando, ella busca en su base de datos y encuentra la función de comunicación a larga distancia con sus maestros, procede a activar la comunicación y espera, hasta que Lenix comienza a hablar:

- Alma ¿encontraste la holograbación?
- Sí maestro, ahora entiendo la razón de por qué reacciona así ante el cuadro
- Es bueno que entiendas cómo funcionan los humanos y que utilices tus habilidades para el bien, pero llamaba para que hicieras una última tarea
- No hay problema ¿qué necesita?
- Cerca de la cama, en el velador, si todo sigue como lo dejé la última vez, debería de estar un medallón plateado, tráemelo y luego activas tu hechizo de vuelta al punto de invocación
- La última vez que vi no estaba en la base de datos ¿puede explicarme cómo hacerlo? Soy el epitome de la tecnología imperial-confederada pero no tengo todas las respuestas
- Canaliza el lulz en tus pies, formando un círculo alrededor de ti, luego imagina la sala de invocación y di las palabras “De vuelta al inicio”, con eso deberías volver aquí
- ¿Es en serio? Parece un hechizo de alguna animación japonesa
- No discutas con tu maestro, has eso y vuelve luego, cambio y corto.

Un poco confundida se acercó al velador que estaba enmohecido por tantos años sin un trato adecuado, en el único cajón que tenía estaba un medallón de plata muy desgastado, no entiende realmente cual será el significado de éste, así que lo toma y guarda en entre sus ropas, para más seguridad, cuando ya está todo listo se dirige al hall de la mansión y siguiendo al pie de la letra las instrucciones provoca un mismo destello que al momento de venir y llega efectivamente de vuelta a Iggdrasil, donde su maestro esperaba ansioso su vuelta a la residencia Delouvee. Cuando vuelven a encontrarse Alma entrega el medallón a su maestro, pero curiosa realiza una pregunta:

- Maestro ¿qué importancia tiene este medallón?
- Lo descubres si lo abres – Lenix deja el medallón nuevamente en sus manos –

Alma abre el medallón y ve la foto de un hombre con algo que parece muerto en el piso, el hombre de la foto flameando una bandera muy antigua, de símbolos que no logra reconocer, su cara de desconcierto es tan grande que su maestro es capaz de interpretar su reacción:

- Es la bandera del séptimo regimiento del ejército español, en el cual alcancé el rango de oficial
- ¿Y el muerto?
- El demonio croata
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